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jueves, 10 de mayo de 2018

[Manifiesto] Participación de l@s trabajador@s en las empresas: trazando una nueva senda para Europa


trazando una nueva senda para Europa

[Trazando una nueva senda para europa, eldiario.es]
[La CES lanza la campañá "Más democracia en el trabajo"]

Algo se ha torcido en la Unión Europea. Cuatro ejemplos dan testimonio de esta disfunción. ¿Cómo justificar que se haya permitido el desarrollo de cientos de miles de empresas ficticias, cuando el objetivo de dichas empresas “fantasma” no es otro que el evadir impuestos y normas laborales? ¿Cómo explicar que las decisiones del Tribunal Europeo de Justicia autorizaran la restricción de derechos fundamentales de las/os trabajadoras/es para apoyar estrategias empresariales cuyo único objetivo era eludir la protección de los empleados y las empleadas? ¿Cómo es posible que revelaciones recurrentes como las realizadas por los Papeles de Panamá y los Papeles del Paraíso queden sin consecuencias, mostrando la incapacidad de la UE para evitar la elusión fiscal por parte de personas adineradas y de las grandes empresas? Finalmente, ¿cómo podemos aceptar que, a pesar de grandes escándalos como el colapso de la fábrica Rana Plaza en Bangladesh, muchas empresas sigan haciendo la vista gorda ante proveedores que ignoran los derechos sociales, ambientales y humanos más básicos?

La Comisión Europea ha promovido la teoría de la “primacía accionarial”, mientras la economía real y las/os trabajadoras/es eran olvidados en el proceso. Como resultado, los beneficios empresariales vienen creciendo a expensas de los salarios desde los años noventa. Esto no tiene sentido. Las/os trabajadoras/es son parte integrante y central de las empresas: los accionistas aportan capital, pero las/os trabajadoras/es contribuyen con su tiempo, habilidades y vida. Por eso, es hora de revisar la situación de las/os más de 140 millones de empleadas/os que trabajan en empresas en la UE. Las elecciones al Parlamento Europeo se celebrarán dentro de un año, y deseamos marcar el paso de cara al próximo debate.

Estamos firmemente convencidas/os de que es vital que las siguientes cinco reformas se lleven a cabo:

- Elegir la economía real. Deben imponerse fuertes restricciones a las empresas ficticias y a los traslados de sede social: debe autorizarse el registro a las empresas solo en el país donde tengan actividades comerciales reales. Deberían también establecerse normas para evitar que las empresas puedan eludir el pago de impuestos allí donde crean el valor real, incluyendo en particular un sistema de información pública país por país, una base impositiva armonizada y una política de ‘tolerancia cero’ para todos los paraísos fiscales.

- Crear una autoridad independiente sobre movilidad de las/os trabajadoras/es. Suficientemente dotada de personal y financiación. Esta autoridad debe tener poderes efectivos, en particular para proponer y hacer cumplir las normas que protegen a las/os trabajadoras/es de la UE cuando se requiera coordinación a nivel comunitario.

- Fortalecer la participación de las/os empleadas/os en las empresas. Las/os empleadas/os deberían tener derecho a elegir representantes en los consejos de administración de las empresas, como ya es el caso en 18 de los 28 Estados miembros y en el 44% de las empresas más grandes de la UE. Para los países que integrasen este nuevo derecho, esto debería hacerse de acuerdo con sus tradiciones y prácticas de relaciones industriales. En términos generales, los derechos de los sindicatos y de los comités de empresa también deberían mejorarse.

- Crear un deber de vigilancia en relación a (empresas) subcontratistas. Las nuevas reglas deben obligar a las grandes empresas a cuidar y responsabilizarse de toda su cadena de suministro a fin de evitar la violación de derechos humanos y sociales básicos por parte de sus subcontratistas.

- Crear un marco de información vinculante adaptado a los desafíos del siglo XXI. Las normas contables no deberían dejarse en manos de un organismo privado (el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad) principalmente interesado en el valor para el accionista; deben tener en cuenta la sostenibilidad. Deben seguir desarrollándose informes extra-financieros que proporcionen más transparencia en asuntos sociales y medioambientales, incluidas las cuestiones de igualdad de género, que deben abordarse de manera mucho más enérgica.

Las reformas mencionadas no son exhaustivas, pero muestran la dirección que deberían tomar las nuevas medidas: las/os trabajadoras/es de la UE no deben quedar fuera de la construcción de la UE por más tiempo. Estas vitales reformas -que sientan las bases de nuevos derechos, y obligaciones para las empresas- proporcionan una impronta para un nuevo modelo europeo a la vez capaz de aunar a Estados cuyos derechos están demasiado fragmentados, y de distinguirnos de los modelos anglosajones y del capitalismo asiático. Este nuevo modelo europeo se basa en el legado de un humanismo que ha de convertirse en una fuerza en la globalización. ¡

Ha llegado la hora del cambio!

Algunos de los firmantes europeos son: 

Luca Visentini (ETUC SG), Peter Scherrer (ETUC deputy SG), the German DGB (Reiner Hoffmann, President), the Italian CGIL (Susanna Camusso, GS), the Spanish CCOO (Unai Sordo, GS), UGT (Pepe Álvarez), ELA (Adolfo Muñoz "Txiki"), the UK TUC (Frances O’Grady),  the French CFDT, CFE-CGC, UNSA, CFTC and a CGT federation, and SGs or Presidents of leading trade unions in other countries such as Switzerland, Portugal, Austria, Luxembourg and Bulgaria. It also has the support of Emilio Gabaglio, former ETUC General Secretary, and John Monks, former General Secretary TUC and ETUC, Member of House of Lords. Regarding politicians, it has the support of Enrico Letta (former prime minister of Italy), several MEPs (including Thomas Händel, chair of the European Parliament Committee on Employment and Social Affairs and Elmar Brok, former chairman of the European Parliament Committee on Foreign Affairs) and several MPs in various countries. Udo Bullmann (President of the S&D group in the European Parliament) has signed and circulated the Appeal to all S&D MEPs, proposing them to sign it. Many academics have signed it, including Sigurt Vitols (Germany), Thomas Piketty and Robert Boyer (France), Simon Deakin and Andrew Johnston (United Kingdom), Isabelle Ferreras (Belgium) and Adalberto Perulli (Italy).

Otros firmantes españoles:

Marcos de Castro Sanz. Ex Presidente de Cepes.  promotor Plataforma por la Democracia Económica;

Ignacio Muro Benayas Vocal de Economistas Frente a la crisis. Profesor Comunicacion univ Carlos III, promotor Plataforma por la Democracia Económica

Cristina Faciaben, Confederal Secretary for International and Cooperation in CCOO;

Begoña del Castillo, coordinator for European affairs at CCOO;

Miguel Martinez Lucio, Profesor titular en Work and Equalities Institute (University of Manchester);

Paloma López Bermejo, Eurodiputada en el Parlamento Europeo (GUE/NGL);

Ricard Bellera i Kirchhoff, Presidente del Comité de Coordinación de los Consejos Sindicales Interregionales Europeos (ETUC);

Sara Lafuente Hernández, Investigadora en el Instituto Sindical Europeo (ETUI) promotora Plataforma por la Democracia Económica;

Jose Angel Moreno. vicepresidente Economistas Sin Fronteras, promotor Plataforma por la Democracia Económica;

Jose Carlos Gonzalez, sindicalista de CCOO, promotor Plataforma por la Democracia Económica;

Bruno Estrada, economista, adjunto al SG de CCOO, promotor Plataforma por la Democracia Económica;

Félix Garcia Moriyón. Profesor honorario. UAM, promotor Plataforma por la Democracia Económica;

Diego Santos, economista;

Juan A. Gimeno Ullastres, catedrático de universidad y miembro del Patronato de Economistas sin Fronteras;

Miguel Moreno Torres, periodista y miembro de Economistas sin Fronteras;

Eusebio Pérez Viñas, sociólogo, experto en gestión y administración de empresas.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Negociació Col·lectiva: Control Sindical i Contrapoder [UGT Catalunya]

El passat Dijous 24 de Novembre vaig participar a la Jornada d'Acció Sindical i Negociació Col·lectiva 2016 de la UGT de Catalunya. 
 
A continuació enllaço la presentació que vaig utilitzar sobre "Negociació Col·lectiva: Control Sindical i Contrapoder" . En la presentació em vaig centrar amb el relacionat amb les fonts de poder laboral i sindical,  la secció sindical com a instrument de contrapoder, els continguts instrumentals de blindatje de reformes laborals, instrumentals de control sindical econòmic (concreció de drets d'informació, consulta i control sindical; anticipació a reestructuracions laborals i acomiadaments; borses de treball supervisades sindicalment; fons col·lectius d'assalariats) i substantius amb perspectiva de millora de condicions de treball a l'hora que de la correlació de forçes capital/treball (contractació i ocupació, jornada laboral, salaris).
 
En la mateixa jornada es va presentar el Decàleg de Negociació Col·lectiva per a l'any 2017 , un interessant document que recull orientacions de continguts per a introduïr en els processos de negociació col·lectiva de centre productiu, empresa, grup d'empreses o sectorial.
 
D'altra banda, cal dir que a l'hora de preparar la presentació i de la lectura dels acords del darrer XV Congrés de la UGT de Catalunya em van cridar l'atenció els següents acords/orientacións que considero d'interès en relació al debat sobre la revitalització sindical:
 
1.- La orientació socialista, entesa en els propis acords com una “revisió del model sindical” en els anys vinents, amb la voluntat d’orientar-se a un model sindical com l’escandinau defugint de la gran dependència econòmica dels pressupostos generals de l’Estat i poc a poc arribar a l’autogestió.
 
2.- La voluntat de formació en l’àmbit ideològic i sindical.
 
3.- La importància que es dóna a les Seccions Sindicals (constitució generalitzada, en àmbit sectorial o intersectorial en una mateixa àrea de concentració laboral). Això també està en relació a la “revisió del model sindical” del primer punt, tractant de que la representativitat estigui determinada per l’afiliació, que fos obligatòria per a qualsevol treballador/a com a forma de posar en valor la qualitat i activitat de la organització sindical.
 
4.- La voluntat d’introduir directament en la negociació col·lectiva com a clàusules (continguts) les reivindicacions que s’acostumen a fer com demandes al poder polític (per ex. salari mínim 1000 euros, jornada laboral màxima 35 hores), potenciant l’autonomia sindical respecte al poder polític i la orientació de voler influir directament mitjançant la política sindical en la política econòmica i laboral.
 
5.- El desenvolupament d’una Caixa de Resistència Confederal que aporti un subsidi a la afiliació per la pèrdua de salari en cas de vaga. És un instrument imprescindible.
 
6.- La orientació i el treball que realitza el Gabinet Jurídic, tant amb les seves publicacions com en el mètode d’intervenció i assessorament.
 
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domingo, 20 de noviembre de 2016

Revitalizar el poder sindical, ganar la democracia económica



Vivimos tiempos muy complicados para la clase trabajadora en Euskal Herria y en el resto del Estado español. Los cierres empresariales y deslocalizaciones, los despidos y reducciones salariales están impactando gravemente sobre las familias. La experiencia de estos años de dura crisis económica y recortes sistemáticos ejecutados por los representantes de la patronal en los parlamentos, nos ha enseñado que un sindicalismo de acompañamiento a esas decisiones es garantía segura de pérdida definitiva de derechos sociales, condiciones de empleo y vida. Por lo tanto, es necesario que el sindicalismo combativo gane capacidad de intervención en sus múltiples dimensiones: afiliativa, militante y organizativa, programática, de capacidad de acción colectiva y confrontación con los poderes político-económicos hostiles a la clase trabajadora. Mientras que el voto ciudadano se está demostrando excesivamente voluble y escorado hacia el mantenimiento de mayorías parlamentarias que apuestan por la servidumbre al poder económico, en cambio la militancia y afiliación sindical sigue siendo la principal garantía para recuperar derechos, condiciones salariales y de empleo, consolidando orientaciones de políticas económicas que nos dirijan a mayores cotas de democracia económica y bienestar social. No en vano, múltiples analistas [1] avalan que un sindicalismo fuerte implica mejores condiciones salariales, de empleo, protección social, equidad de género y defensa de la salud laboral y los equilibrios ecológicos para la mayoría de la población. Así pues, es preciso responder ampliamente a la pregunta que nos planteaba Miguel Perera, sobre si ¿debe cambiar el actual modelo sindical para recuperar el sindicalismo? , puesto qué tal cómo plantea Francisco Letamendia «los sindicatos dudan entre asumir una estrategia de contrapoder o hacer suyo el discurso empresarial de la productividad y la innovación». En este segundo caso, como expresó el autor, «se refuerza su crisis de afiliación y legitimidad, lo que da argumentos al discurso neoliberal que les presenta como inútiles».

1.- Renovar y revitalizar el sindicato. Congresos, seminarios, investigación y acción colectiva

Conscientes también de todo ello, la totalidad y pluralidad del movimiento sindical en el Estado español ha utilizado en estos años de crisis (2008-2016) sus mecanismos congresuales para repensar y revitalizar el sindicato como instrumento esencial de defensa, contrapoder y progreso social [2]. Además, en ese necesario ejercicio de autoevaluación constante en los hostiles parámetros en los que nos movemos quienes defendemos a las mayorías sociales, se han promovido multitud de seminarios y conferencias de debate, e incluso procesos específicos de análisis estratégico para reflexionar y reorientar las prácticas sindicales con el objetivo de que el sindicato concreto [3], en esencia y por extensión todo el sindicalismo por la experiencia acumulada, recupere cotas de poder social para un confrontación eficaz con los poderes que tratan de imponer sistemáticamente políticas antisociales. Ni que decir tiene que la reacción sindical a las contrarreformas laborales impuestas vía parlamentaria, así como a las diferentes estrategias empresariales en casos concretos de reestructuraciones y despidos, algunos ya emblemáticos (Coca - Cola en Fuenlabrada, Celsa Atlantic en Gasteiz y Urbina, Zardoya - Otis en Mungia, etc.), nos ha dejado una pléyade de experiencias sindicales y de huelgas que bien analizadas nos ayudan para sintetizar en este artículo algunas conclusiones de interés de cara al debate sobre la revitalización del poder sindical, que también tiene un importante desarrollo en el ámbito académico e investigador [4].

Una mirada sistemática a estas reflexiones, propuestas y experiencias acumuladas, nos permite centrar algunas cuestiones fundamentales para caminar hacia una recuperación solvente del poder sindical. Sin ánimo de dejar fuera aspectos importantes, pero con objetivo de priorizar recogiendo el núcleo esencial de las fuentes imprescindibles de poder sindical, es preciso fijarse en cuatro pilares que dependen fundamentalmente del propio sindicalismo: negociación colectiva y política sindical; gestión del conflicto laboral, huelgas y repertorios de presión; política social, empleo y economía social; formación sindical, asesoría sindical y técnica, teniendo también cómo base de la arquitectura de un sindicalismo combativo, la financiación sindical.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Hacer combativo el sindicalismo para que llegue a ser realmente revolucionario

Reproduzco a continuación el artículo publicado en Kaosenlared

Asimismo ha sido reproducido en Economía Critica y Critica de la Economía , Portal OACA ,

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Tras una atenta lectura del artículo del compañero José Luis Carretero “Notas sobre sindicalismo revolucionario. Debatiendo con Pepe Gutiérrez Alvarez”, en respuesta a otro elaborado por Pepe Gutiérrez-Alvarez “Garcia Oliver y el sindicalismo revolucionario. Notas al vuelo sobre unas reflexiones de Jose Luis Carretero”, me animo a entrometerme en el debate que están iniciando.


No me corresponde a mi realizar aportaciones desde la historiografia, pues en cualquier caso cómo mucho, he leído y releído “El eco de los pasos” y otros documentos históricos con la admiración e interés por encontrar allí referencias para construir hoy un movimiento sindical que se parezca en grados de combatividad y construcción de alternativas económicas y sociales al de la época narrada en esa autobiografía. De la historia narrada por Joan Garcia Oliver y, por uno de los para mi mejores trabajos históricos que no hace “historia política” sino que bucea en la praxis sindical desde la acción colectiva y la organización sindical en las empresas y sindicatos, “Militants: democracia i participació a la CNT dels anys trenta”, creo que se pueden extraer dos importantes conclusiones para hoy: cuanto más engrasada y perfecta funcione la maquinaria sindical, la acción sindical y la negociación colectiva, más posibilidades tiene de agrupar en su seno a una mayoría social que, gran parte de ella, apoyará los ideales emancipadores que defienda dicha organización u organizaciones. La segunda conclusión es que “las necesidades visualizan funciones y la función hace el instrumento”, por lo que los instrumentos de autodefensa de la clase trabajadora que coordinó entre otros Garcia Oliver, se constituyeron como necesaria respuesta al pistolerismo patronal -eliminación física de sindicalistas- y a la acción sistemática de vulnerar la potencia de las huelgas convocadas para conseguir reivindicaciones o importantes convenios colectivos, como por ejemplo la jornada laboral de 8 horas después de la gran huelga de “La Canadiense”. Siendo lo anterior “lo más” dentro de los instrumentos funcionales a la respuesta patronal para una efectiva acción sindical, hoy en día en niveles muy inferiores, veremos cómo hay “funciones” que una parte importante del sindicalismo no ha convertido aun en “instrumentos” o sencillamente éstos se encuentran desatendidos.


Dicho lo anterior, me atrevo ya a profundizar en el debate sobre la revitalización sindical hoy en día en el Estado español, debate que creo, antecede por una cuestión metodológica al de la posibilidad de construcción o no de un sindicalismo revolucionario de nuevo cuño. Para empezar quisiera dejar claro que acción sindical potente y sindicalismo combativo que cuestiona en sus cimientos el poder empresarial planteando alternativas económicas y sociales, existe hoy y va en aumento. Esto es así tanto en las organizaciones de sindicalismo de concertación (algunos conflictos cómo el de Coca-Cola o Panrico lo ejemplifican), cómo en aquellas que se reclaman del sindicalismo combativo, de contrapoder o revolucionario -anarcosindicalista-. Lo dicho es una constatación de las posiciones sindicales y resultados en negociación colectiva, de los posicionamientos públicos de trabajadores y trabajadoras inmersos en procesos de negociación colectiva y reestructuración empresarial o del grado de judicialización y de conflictividad laboral que se está dando en los últimos años.


Recogiendo el hilo de lo apuntado por José Luis Carretero, respecto a la huelga, sin duda un pilar crucial del poder sindical es la capacidad de gestión del conflicto laboral, las huelgas y los repertorios de presión. Es evidente que sin presión no hay negociación, y sin presión potente no hay negociación colectiva con contenidos que sirvan para el avance social. Desgraciadamente, el contexto de crisis económica y la falta de recursos sindicales en general, dificultan articular en todo su alcance la herramienta más potente de presión productiva, económica y financiera contra las empresas cómo es la huelga total (de días y horas de trabajo) indefinida (de extensión temporal), quizás también la máxima expresión de la acción directa colectiva de los y las trabajadoras. En su lugar las huelgas que se convocan -en realidad paros parciales o totales de unos pocos días- son más avisos de conflictividad a las empresas que mecanismos de presión económica y financiera real. El motivo por más que obvio no está de más señalarlo: los y las trabajadoras y sus familias no pueden lanzarse a huelgas totales indefinidas sin un apoyo financiero que ayude a cubrir o mitigar dejar de percibir ingresos por estar en huelga, aun cuando sea para mejorar sustancialmente las condiciones de empleo. Para solventar éste hándicap, uno de los instrumentos cruciales es la Caja de Resistencia, utilizada por sindicatos de ámbito estatal (USO) y nacional (ELA, LAB, ESK o CIG) que aportan de sus propios recursos internos, según los reglamentos prefijados, subsidios de huelga que cubren al menos el Salario Mínimo Interprofesional (764 euros en 12 pagas) para cada huelguista. Realizando un breve ejercicio de análisis, para el caso de una hipotética organización sindical de 10.000 personas afiliadas que dedicase 5 euros mensuales de una cuota sindical específica para una Caja de Resistencia Confederal, tendría capacidad de sostener con 50.000 euros mensuales la huelga indefinida completa de 65 trabajadoras recibiendo este subsidio de huelga mensual de 764 euros. Es cierto que en función del diseño de la estrategia de huelga, sería posible cubrir con esa financiación más huelguistas, seguramente hasta el doble. Además, todo ello sin contar con el factor ahorro continuo que implica el hecho de no convocar continuamente huelgas con esta intensidad, lo que implica multiplicar la potencia financiera sindical. 


Teniendo en cuenta que la gran mayoría de empresas en el Estado español son Pymes ¿Qué empresa pequeña o mediana de hasta 250 trabajadoras puede resistir económica y financieramente una huelga indefinida total de esa afectación sin entrar a negociar y acordar convenios colectivos con contenidos para el avance social? ¿Acaso esta red de seguridad sindical no permite e incentiva la adhesión a la huelga y por extensión a la afiliación sindical? La experiencia demuestra que prácticamente ninguna empresa puede resistir huelgas de estas características, puesto que huelga y caja de resistencia multiplican el poder de negociación sindical, independientemente que estemos tratando o no con segmentos laborales o sectores estratégicos que disponen de mayor poder de negociación estructural. Ejemplos al respecto los tenemos en Euskadi y Navarra [1]. Si realizamos una atenta lectura a los contenidos de los convenios colectivos firmados en el marco de huelgas indefinidas de estas características, cualquier militante sindical se dará cuenta que ni por asomo son cláusulas que “por las buenas” acepta firmar una empresa o grupo empresarial, además de nada habituales en los convenios colectivos que se acostumbran a firmar a día de hoy:


-Cláusulas de ultraactividad indefinida de los convenios colectivos. Contra lo que establecen las reformas laborales.

-Clausulas que evitan el “descuelgue” de condiciones pactadas en el convenio colectivo -modificaciones salariales y de jornada-, ni tan siquiera alegando pérdidas económicas. Contra lo que establecen las reformas laborales.

-Clausulas que eliminan el “arbitraje” obligatorio.

-Cláusulas que incorporan bolsas de empleo con supervisión sindical, eliminando la discrecionalidad empresarial en la contratación.

-Cláusulas de subidas salariales lineales con incremento mayor de los salarios más bajos.

-Clausulas que incrementan los salarios muy por encima del IPC real y en algunos casos casi doblan los salarios hasta llegar a un salario mínimo de 1.200 euros netos por 14 pagas.

-Cláusulas que limitan o eliminan las dobles y triples escalas salariales impuestas por las empresas en convenios anteriores.

-Clausulas que mejoran complementos por enfermedad común.

-Clausulas que reducen paulatinamente la jornada laboral anual.

-Cláusulas que prohíben la distribución irregular de jornada para la plantilla. Contra lo que establecen las reformas laborales.

-Cláusulas que impiden el despido objetivo a causa de repetidas ausencias o absentismo en el trabajo derivadas de enfermedad común o incapacidad temporal. Contra lo que establecen las reformas laborales.

-Clausulas que elevan la indemnización por despido objetivo por causas económicas y otras, a 45 días por año trabajado por 42 mensualidades. Contra lo que establecen las sucesivas reformas laborales.

-Cláusulas que prohíben el despido y fomentan medidas de flexibilidad interna cómo alternativa.

-Cláusulas que introducen garantía de empleo por subrogación de plantilla en la finalización de contratos públicos o entre empresas privadas, que inicialmente no se contemplaban en ningún pliego de condiciones.

-Cláusulas que eliminan las mutuas y promueven la gestión y control de las bajas de I.T por enfermedad común y accidente no laboral en el sistema público.

-etc.


En algunos casos, quien da más, la consecución de convenios colectivos con las características citadas, ha venido en el marco de la convocatoria de huelga indefinida -con apoyo de Caja de Resistencia Confederal- para la retirada de medidas de despido colectivo o reducción salarial en paralelo a promover la negociación de un convenio con cláusulas de blindaje que dejen fuera de las empresas las contrarreformas laborales, consiguiendo ambos objetivos, algo impensable de conseguir de otra forma si lo analizan quienes hayan tenido que enfrentarse a la complejidad de procesos de este tipo.


En definitiva, cláusulas que son de facto la introducción por parte sindical de objetivos de política laboral y económica en la negociación colectiva cual legislador pro-obrero.


Dicho lo anterior, la pregunta que uno debe hacerse para el debate, por supuesto, es: sí una Caja de Resistencia Confederal es un instrumento que está demostrando hoy en día la posibilidad de conseguir resultados de este tipo, ¿por qué motivo no disponen de ella organizaciones que se reclaman del sindicalismo revolucionario? ¿acaso el sindicalismo revolucionario está consiguiendo estos contenidos de negociación colectiva utilizando otros instrumentos? Evidentemente, las mismas pregunta debiera hacerse a las organizaciones sindicales, en general. Me atrevo a avanzar dos posibles respuestas: o no se da centralidad a la negociación colectiva con los contenidos citados (o directamente de facto no interesa la negociación colectiva en general, entonces para qué disponer de instrumentos para ella), o en un análisis de pros y contras, se valora la existencia de dificultades insalvables de gestión dentro de las limitaciones de cada organización, o bien efectos contraproducentes con su uso.


Por ultimo, discrepo con José Luis Carretero sobre la posibilidad de “Un gran sindicato” , no porqué crea cómo él en el objetivo histórico de que la clase trabajadora no esté dividida organizativamente hablando, sino porqué partiendo de una realidad sindical, de políticas sindicales diferentes cuando no divergentes y de unas dinámicas organizativas concretas, esto es sin duda muy complicado. Quizás una alternativa a corto plazo sea la vía explorada por el sindicato CNT en su ultimo congreso (Zaragoza, 2015) sobre acuerdos estratégicos entre organizaciones sindicales pero basándose en defender contenidos concretos de acción sindical en la empresa y en la negociación colectiva.


La propia lógica del capital, de la patronal y los gobiernos serviles a ella, van a empujar, están empujando al sindicalismo a mayores grados de combatividad si éste quiere sobrevivir, están predisponiendo a la clase trabajadora a organizarse para enfrentarse ante los agravios crecientes, a discutir con las empresas en parámetros de control sindical económico y disputa de los medios de producción ante deslocalizaciones productivas o amenazas de cierres empresariales. Para todo ello, sin duda, el sindicalismo que saldrá fortalecido, será el que consiga ser realmente efectivo, el que se dote de recursos, instrumentos y orientaciones de política sindical acordes con las necesidades de los y las trabajadoras. Tal como fue en la época de Garcia Oliver.



[1] Huelgas indefinidas en los últimos años o abiertas en Euskadi y Navarra, tanto de empresa como de sector con apoyo de Caja de Resistencia Confederal, para conseguir buenos acuerdos o convenios colectivos, se han dado en Alstom-GE de Buñuel y Tudela, Eaton de Derio (60 días), Defontaine Iberia de Viana (14 días), Limpieza Viaria de Ortuella (14 días), Onduline de Gallarta (21 días), Emica Bombas (90 días), Korta de Zumaia (51 días), Limpieza de CAF-Beasain (108 días), Guardian Llodio (60 días), TS Fundiciones de Zestoa (30 días), Residencia Villa Sacramento de Donostia (9 meses), TUV Rheinland Ibérica (ITV Irun y Urnieta) (9 meses), Museo de Bellas Artes de Bilbao (41 días). Abiertas están en el sector de Residencias de Bizkaia, Reciclaje TMB-Arraiz, Mantenimiento de Carreteras de Gipuzkoa, Limpieza del Ayuntamiento del Valle de Trápaga, Kaiku Km0 en Gasteiz. Todas estas huelgas han sido o son gestionadas por el sindicato ELA. En algunos casos cómo Guardian Llodio, Mendiguren y Zarraua, TS Fundiciones de Zestoa, Marie Brizard o Newark San Andrés la consecución del convenio colectivo ha venido en el marco de la convocatoria de huelga indefinida para la retirada de medidas de despido colectivo o reducción salarial en paralelo a promover la negociación de un convenio con cláusulas de blindaje que dejen fuera de las empresas las contrarreformas laborales. Han sido también de relevancia el convenio colectivo firmado por el sindicato CNT en la empresa Extracciones Levante de Valencia (2015-2017), pues contiene cláusulas de blindaje contra la reforma laboral conseguido después de la convocatoria de varias jornadas de huelga. Asimismo es de relevancia el convenio colectivo de la empresa Alumalsa firmado en 2015 después de una importante huelga total de 12 días con relevante impulso del sindicato CNT.

sábado, 19 de diciembre de 2015

[Video + Presentación] Mesa Redonda: “Economía desde una óptica libertaria: la crisis y la autogestión como alternativa”

El pasado día 14 de noviembre dieron comienzo las Jornadas Culturales del XI Congreso Confederal de la CNT en Zaragoza.

El primer acto cultural fue un mesa redonda sobre economía titulada: “Economía desde una óptica libertaria: la crisis y la autogestión como alternativa” celebrada en el Centro de Historias de Zaragoza.

Medio centenar de personas asistieron al acto desde distintos lugares: Aragón, País Vasco, Cataluña …etc dónde a parte de disfrutar de la conferencia, también pudieron adquirir libros, textos, marca páginas y chapas relacionadas con la CNT y el anarquismo.

La conferencia comenzó a las 18:00 horas con la condena por parte del moderador de la mesa de los atentados de Paris y en otros lugares del planeta, así como la repulsa hacia todas las guerras y hacia a todos los ejércitos, prosiguiendo con la introducción del coloquio y la posterior presentación de los oradores.

El primero en intervenir fue Endika Alabort Amundarain, economista perteneciente a la CNT de Bilbao que nos habló de la situación tanto “macro” como “micro” económica mundial, sus fases, la importancia de comprender que se trata de una crisis multisitémica, cómo lo aborda el capitalismo, sus consecuencias y la relación con el anarcosindicalimo y la vía rupturista, a la cual no hay que temer. También hizo hincapié en la necesidad de una economía libertaria, ética y autogestionada.

Después fue el turno del segundo ponente, Lluís Rodríguez Algans que es economista miembro del Gabinete Confederal de CNT. Lluís comentó la importancia de la participación del anarcosindicalismo en las empresas y la necesidad de conocer la situación económica real de las mismas. Nos ilustró con algunos ejemplos reales de casos que ha tratado y nos habló de cómo cambiar decisiones empresariales puramente capitalistas a otras más sociales, colectivas y acorde con la filosofía anarquista.

Por último se abrió el turno de palabras, donde varios y varias asistentes intervinieron y dialogaron con los profesionales que formaban la mesa durante casi una hora.

Por si no pudiste estar, aquí tienes el video de la mesa redonda:
 


Y aqui la presentación que utilicé:

jueves, 5 de noviembre de 2015

[Zaragoza] “Economía desde una óptica libertaria: la crisis y la autogestión como alternativa”

Día 14 de Noviembre. Centro de Historias de Zaragoza:
 
Pza. San Agustin, 2. 18:00 horas.


Abordaremos la economía y las actuales relaciones laborales desde y para el anarcosindicalismo. Adoptando un doble enfoque a nivel “macro” y “micro”: la realidad del capitalismo doméstico y mundial, la globalización, la crisis financiera, las instituciones de la troika… pero también qué formas de resistencia y acción se abordan desde la negociación colectiva, el control sindical económico o las experiencias de recuperación de empresas con autogestión cooperativa como alternativa a las estrategias y crisis empresariales.


INTERVIENEN:

Endika Alabort Amundarain. Licenciado en Economía (2007) y master en Globalización y Desarrollo (2008). Ha trabajado en el sector financiero, en el ámbito de la consultoría medioambiental y sociolaboral, además de estar relacionado con el mundo del cooperativismo. También participa en medios de comunicación tratando temas de actualidad macroecónomica y mundo laboral.

Lluís Rodríguez Algans. Economista del Gabinete Confederal de CNT. Asesor para las problemáticas ligadas a las relaciones laborales, los análisis empresariales, de viabilidad económica y transformación autogestionaria. Desarrolla análisis y diagnóstico de información productiva y balances contables en procesos de Negociación Colectiva y casos de Expedientes de Regulación de Empleo, Modificación Sustancial de Condiciones de Trabajo, y procesos Concursales. Asesor de Secciones Sindicales en negociaciones y de abogados/as laboralistas. Ejerce docencia para trabajadores y trabajadoras en contabilidad, economía de empresa, economía laboral y política económica aplicada a la negociación colectiva, el conflicto laboral y la huelga.

MODERA: Pablo Agustín. Secretario de Acción Sindical de la Regional Aragón-Rioja de la CNT