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jueves, 31 de enero de 2013

Reducción de jornada a 30 horas semanales sin reducción salarial: análisis y perspectivas de la propuesta

Reducción de jornada a 30 horas semanales sin reducción salarial: análisis y perspectivas de la propuesta 


Lluís Rodríguez y Gaspar Fuster. Economistas. CNT Barcelona.

1.- Introducción


Con este artículo pretendemos establecer un marco de discusión de las propuestas de política económica y laboral que se lanzan desde la CNT a la sociedad para reducir el desempleo. Tomamos como ejemplo la propuesta de reducción de jornada laboral a 30 horas semanales sin reducción salarial, así como las medidas relacionadas a la luz de los análisis y la contrastación empírica realizada hasta el momento respecto a estas cuestiones. 

Así pues pretendemos situar estas reivindicaciones en su contexto económico, social e institucional actual para que puedan ser defendidas y aplicadas. El objetivo es pues doble: por un lado situar los principales factores que objetivamente entran en liza cuando defendemos una política económico-laboral de este tipo, visualizando la complejidad de la misma para avanzar en su concreción. Por otro lado, apuntar las objeciones que habitualmente articulan tanto la patronal como los gobiernos a la aplicación de este tipo de propuestas de forma que se puedan contrarrestar en los argumentos -discurso- como en su aplicación práctica.

domingo, 27 de enero de 2013

Salarios, costes laborales y medidas contra el desempleo: breves pinceladas sobre la cuestión

Reproduzco a continuación un artículo de Endika Alabort, economista de CNT Bilbao publicado en el dossier ¡Que el paro no te pare! de CNT


Salarios, costes laborales y medidas contra el desempleo: breves pinceladas sobre la cuestión

Con la escandalosa cifra de casi seis millones de parados oficiales, una destrucción del tejido económico galopante en el que comarcas enteras pierden toda fuente de empleo, parece que no hay alternativa a esta situación, donde la mentalidad del derrotado es la que quieren que impere. Si tomamos la media de las horas trabajadas en el estado (las legalmente computadas), en 2003 fueron 1.719 horas por persona trabajadora, mientras en 2011, se había reducido a 1.690. Lo más curioso es que desde 2007 esa cifra no ha parado de aumentar: 1.658 en 2007, 1.663 en 2008, 1.669 en 2009, 1.674 en 2010 y 1.690 en 2011. Cuando el paro ha aumentado, las horas trabajadas también. Si atendemos a los salarios, hemos de fijarnos en los salarios reales, no nominales. Los nominales están medidos en euros y no incluyen el incremento del coste de la vida, por lo que hacer comparaciones temporales no tienen sentido. Para eso utilizamos los salarios reales, que tiene en cuenta el coste de vida: si los salarios nominales subieran más que el coste de la vida, mejoraría el salario real; pero si ese aumento fuese menor, el salario real estaría disminuyendo, esto es, se daría un empobrecimiento. A la hora de calcularlo, hemos de tener en cuenta cómo cuantificamos la variación del coste de la vida, y generalmente se utiliza el índice de precios al consumo (IPC).